“¡Hombre libre, siempre adorarás el mar!” C.Baudelaire Escuché tantas palabras vacías que hasta las promesas dejaron de gustarme. Leí demasiados “te quiero” falsos que empecé a creer que el amor era una mera ilusión. (Y ya ves que si lo era) Te encontré. Perderme entre tus lunares se convirtió en el hábito más maravilloso del mundo. La vida se coloreó de aquel rosado que las películas tanto habían comentado. Pasaron los días, las semanas, y con ellos, los momentos. Entonces, comencé a navegar por los…Continuar leyendo “Más del mar que de nadie.”

Las miradas siempre fueron más valientes que las palabras. Cuando la boca calla, los ojos hablan. Porque hay miradas que desprenden un cálido olor a verano. Que son sueño, verso y, a la vez, sonrisa. Miradas que se entrelazan en un vagón de tren con personas desconocidas capaces de hacer temblar. Ojos que reflejan vida, esperanza. Palabras que hablan pero no dicen, miradas que no se contienen y gritan “te quiero”

Caminante no hay camino, se hace camino… al volar. Están los que andan haciendo círculos, los que miran lo caminado una y otra vez, los que van saltando de alegría, aquellos que lloran lo pisado, y luego, están aquellas personas que prefieren volar. Personas pájaro, las llaman,  tan libres que su con su aleteo llegan hasta las nubes y, son esas, las que saltándose las normas, miran a la vida desde arriba.  

Ella era estrella fugaz en un mundo temporal. Faro de Alejandría, guiando a mil barcos sin rumbo. Era el primer y último amor de Bécquer. Los versos de Neruda y el aliento de Benedetti. Sueño. Verso. Prosa. Cuento y novela. Poesía y poeta. Texto: Sandra Lázaro Imagen: https://ameninadabocavermelha.blogspot.com.es/2013/09/desenhos-tumblr.html