Llegaste un lluvioso nueve de enero haciendo de lo ordinario algo extraordinario. Descubriendo entre abrazos la magia de la primavera en pleno invierno. Llegaste con mil sonrisas para mi. Cien palabras bonitas. Pintándome alas para volar. Tan alto como nuestros sueños. Cantándome a Sabina. … Leyéndome a Miguel Hernández. Enseñándome que la vida en familia siempre es mucho mejor. Dibujaste más nubes que soles en aquel viejo cuaderno, lo que no sabíamos es que entre medias había arcoíris. Rendirse no entraba entre nuestros planes. Y…Continuar leyendo “Llegaste, llegamos.”