Al cumplir cinco años me preguntaron “¿Qué quieres ser de mayor?.

A los siete me citaron a Einstein: “la vida es como montar en bicicleta, si quieres mantener el equilibrio no puedes parar.” A los dieciocho ya sabía que tenía que buscar un buen trabajo para poder comprarme el coche de mis sueños y, así, encontrar a la persona perfecta para tener dos hijos, también perfectos, y la casa ideal.

Fue entonces cuando comencé a estructurar el futuro. Midiendo mi vida en metas. Como quien escribe en una lista de la compra y tacha los productos que están en la cesta.

Un escaparate valorado en cantidad de likes.

Entre tantos sueños dibujados en servilletas, entre innumerables planes, me enseñaste a beberme una copa de vino. Lento. Despacio. Oliendo cada gota de su aroma. Saboreando su tacto. Degustando su fragancia. Me enseñaste a beberme una copa de vino pausadamente. Sin prisa. Ni prisas. Disfrutando del “aquí y ahora” sobre todo, del “con quien.” Me enseñaste a beberme una copa de vino charlando de la fugacidad del tiempo.

Y de los poco “te quiero” que lanzamos al viento. Entre todas las lecciones esta. Entre todos, tú.

Papá, me enseñaste a beberme la vida como quien bebe una copa de vino.

Al soplar las 21 velas, me respondí a aquella pregunta que siempre me dio tanto miedo.

De mayor,

solo

quiero

ser

pequeña.

(Jugando con mis reglas. Sin más planes. Sin más futuro. Acercarme a la vida y susurrarla “¿jugamos?” y, disfrutar.)

 

Texto: Sandra Lázaro

2 thoughts on “¿Jugamos?”

  1. Muy bonito!

    Por cierto, cuando he entrado para ver la entrada el vídeo se ha iniciado a los 30 secs. Eso sucede cuando copias el enlace para compartir con el vídeo iniciado, de tal manera que se le añade una coletilla al enlace para iniciar el vídeo en ese mismo tiempo.

    Me ha gustado, tienes una linda voz y buenos pensamientos!

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