«Tenemos que vivir la vida, no importa cuántos cielos hayan caído» H. Lawrence

Mi abuelo va por la vida a sus 84 años arreglándome las flores que `mal planté´ en el jardín. Lleva guantes de fregar “porque con ellos no pasa el bicho”-me asegura- y una mascarilla que le tapa la sonrisa, pero deja colarse la vida por la mirilla de los ojos. 

La “nueva normalidad” late como un fantasma o como un miedo. Que para qué. Para nada. Que ya está, no hay más moraleja. 

Abuelo|Sandra Lázaro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *