Bienvenida, bienvenido, bienvenide.

 

Seguramente, no te conozca o, puede que sí, quien sabe. Lo que está claro es que estás aquí. Leyendo las absurdas palabras de un intento de escritora y periodista que no sabe todavía cómo autodefinirse. (La identidad y su amplia complejidad.)

A veces, en un mundo sin-sentido, se necesita vivir absurdamente, para de esta forma, acabar con el infinito absurdo. (O, quizá, no.) Pero, de momento escribamos junt@s en… Un blog muy absurdo.