Después de todo (y, después de tanto): papeles perdidos, declaraciones «indeclaradas» y promesas rotas. Pactos sin firma y firmas llenas de pactos. Después de políticos sin política y democracia sin justicia. Tras la eterna «no dimisión». Detrás de los «no presentado»que pasan a ser un «siete» y son directamente (y curiosamente) proporcionales a  los profesores que dejan la docencia para dedicarse a la administración pública. Humanos inhumanos y máquinas con corazón. Un mundo patas arriba. Después de tanto, después de todos y todo, se encuentra…Continuar leyendo «Las palabras que no se lleva el viento, terminan por cambiar el mundo»