Madres rompiendo con los roles y estereotipos. Hijas denunciando asesinatos, trata y violaciones. Abuelas, gritando para romper con un techo de cristal que, aún agrietado, sigue existiendo. Para curar la brecha salarial que tiene más de abismo que de brecha. Dando alas y no anillos a aquellas niñas que son obligadas a casarse. Y acabar una vez por todas con la mutilación genital femenina.   Porque ser niñas en algunos países es una deshora y, en otros un suplicio. Ahí, estaba ella negándose a aceptar que…Continuar leyendo «8M: Por mí y por todas mis compañeras»

Después de cuatro meses viviendo en Italia puedo decir que su sistema de organización y gestión es un desastre. Burocracia resumida en miles de papeles que acabarán perdiéndose, como aquel bus que nunca llegó (o, por lo menos no a su hora.) Donde es normal esperar cinco horas para una urgencia médica o un examen. (Por no hablar de los cien documentos que se necesitan para poder entrar en una biblioteca.) Sí, necesitas DNI, pasaporte, Codice Fiscale y una autorización de la inteligencia de investigaciones…Continuar leyendo «Un desastre llamado Italia»

  Pensé que todos los caminos llevaban a Roma. Y, siempre me llevaron a ti. (No me salían las cuentas. ) Apagaron las luces del Coliseo. Cerraron las puertas del Vaticano. El Panteón se derrumbaba a tus pies. Y, en Piazza Navona los ríos se des(bordaban.) Mientras tanto, en Trastevere dos señores leían tu poesía. Pasaste por Roma haciendo monumento entre tanta ruina. Quizá, escribimos al revés la palabra. (Amor) Ahora todo cuadra.