Madrid 26 de julio. El calor inunda la capital y en la puerta de Sol un enorme letrero: SO RO RI DAD. Ese mismo cartel con el que una chica recorría toda la Gran Vía un 8 de marzo al grito de «las calles son nuestras» porque desde que aquel hombre acosó a su amiga en esa discoteca sabía que las calles serían suyas pero, «que las noches… también lo eran.» Fue un 15 de abril cuando aquella niña – de apenas 8 años- con…Continuar leyendo «¿Por qué una acampada feminista en Sol?»