Madres rompiendo con los roles y estereotipos. Hijas denunciando asesinatos, trata y violaciones. Abuelas, gritando para romper con un techo de cristal que, aún agrietado, sigue existiendo. Para curar la brecha salarial que tiene más de abismo que de brecha. Dando alas y no anillos a aquellas niñas que son obligadas a casarse. Y acabar una vez por todas con la mutilación genital femenina.   Porque ser niñas en algunos países es una deshora y, en otros un suplicio. Ahí, estaba ella negándose a aceptar que…Continuar leyendo “8M: Por mí y por todas mis compañeras”