Quiérete, mujer, solo así serás libre.  Aprendí mirando el reloj que el tiempo es demasiado relativo. Tan lento que siempre pasa rápido. Intentamos lidiar con él pero no conseguimos firmar la paz.  Seguimos perdiendo las horas mirando al techo pensando en personas que ya no son.  Invirtiendo minutos entre poemas de Neruda. Y segundos contándonos las cicatrices.  Escondemos las arrugas porque la sociedad nos dice que no, que no son bellas. Pero, son las marcas de todas aquellas sonrisas que un día salieron de nuestros…Continuar leyendo ““Mujeres avión””