Fue en el último momento cuando decidió no coger el avión. Cuatro años más tarde recorría la ciudad soñando con lo que pudo ser y, en cambio, no fue. -Me eché novio y decidí quedarme en Madrid. Nos contaba a tres Erasmus sorprendidos, mientras su madre reprochaba su decisión. -Perdí un viaje tonto y gané al hombre de mi vida. No me arrepiento. Casada y feliz se alejaba por la puerta de aquella famosa heladería. –Creo que no cambiaría esto por nada. Comentaba Pau, muy…Continuar leyendo “Esto no es una despedida”

Las calles se iban oscureciendo, Bolonia, empezaba a iluminarse. El rojo de los tejados cada vez era más oscuro y la música de los bares más alta. Entre tanto y entre plazas, un hombre. – “Setenta y un años”- me comentaba. Ahí estaba, vendiendo fotografías en blanco y negro, en mitad de un mercado de antigüedades en pleno invierno. “¿Son suyas?, ¿por qué las vende?” me precipité a interrogarle en mi chapucero italiano. “No, son de mis padres, ya muertos.” Una cantidad infinita de preguntas…Continuar leyendo “Bolonia: El vendedor de instantes”