Fue en el último momento cuando decidió no coger el avión. Cuatro años más tarde recorría la ciudad soñando con lo que pudo ser y, en cambio, no fue. -Me eché novio y decidí quedarme en Madrid. Nos contaba a tres Erasmus sorprendidos, mientras su madre reprochaba su decisión. -Perdí un viaje tonto y gané al hombre de mi vida. No me arrepiento. Casada y feliz se alejaba por la puerta de aquella famosa heladería. –Creo que no cambiaría esto por nada. Comentaba Pau, muy…Continuar leyendo “Esto no es una despedida”

  Pensé que todos los caminos llevaban a Roma. Y, siempre me llevaron a ti. (No me salían las cuentas. ) Apagaron las luces del Coliseo. Cerraron las puertas del Vaticano. El Panteón se derrumbaba a tus pies. Y, en Piazza Navona los ríos se des(bordaban.) Mientras tanto, en Trastevere dos señores leían tu poesía. Pasaste por Roma haciendo monumento entre tanta ruina. Quizá, escribimos al revés la palabra. (Amor) Ahora todo cuadra.